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He creado este blog para acercar a la gente unos breves conocimientos sobre economía, de tal manera que puedan llegar a entender ciertos aspectos del día a día del ámbito económico.

Las publicaciones que hago van relacionadas bien con conocimientos económicos, para que os sean más cercanos, o bien con artículos de opinión. Estos últimos son variados, pudiendo ser críticas sociales o comentarios sobre noticias y declaraciones que hayan estado surgiendo en los medios.

Las fuentes de las que obtengo la información es o bien de periódicos especializados en economía o bien de libros universitarios o bien de mi propia experiencia. Si alguien ve algún error, por favor no dude en comunicármelo y así podré corregirlo, al igual que si queréis que realice alguna entrada en especial.

Por último agradecer los comentarios que recibo por email, gracias por vuestro apoyo!!

martes, 16 de julio de 2013

Las Líneas Aéreas Tradicionales: en caída libre

La pasada semana estuve en Gran Canaria de vacaciones y francamente, me quedé impresionado lo bien que está la isla. Infraestructuras de carreteras, puertos y hoteles magníficos. Por no hablar de la gente, que es amable y eficiente donde los haya. El único punto en contra que encontré en todo el viaje fue el avión y es sobre lo que voy a hablar hoy.

El avión es un medio de transporte que nos permite en pocas horas trasladarnos a cualquier parte del mundo en relativamente poco tiempo. Antes te ofrecían películas, documentales y comida incluidos en el precio, que era alto, pero como te incluían todo esto, pues lo veías justificado. De unos años hacia aquí, las películas se retiraron, la comida se empezó a tener que pagar aparte del precio del billete pero el precio seguía siendo el mismo. Como fue un cambio paulatino, casi ni nos damos cuenta. Después aparecieron las compañías Low-Cost, que hasta Junio han transportado a 15,4 millones de pasajeros (aumento del 3,2% interanual) en detrimento de las compañías tradicionales, lo que se ha traducido en que las Low-Cost abarcan el 53,7% del tráfico aéreo. 

Lo que me sorprende es que independientemente de que vueles con una compañía tradicional o Low-Cost, el tener que estar una hora antes en el aeropuerto, el pasar por el detector de metales y el cacheo, esperar una eternidad a que todos entren en el avión y coloquen sus maletas y la interminable espera hasta que consigues salir del aparato y coger un metro/bus/taxi hasta llegar a tu destino porque el aeropuerto está en las afueras, es inevitable. Poniendo un ejemplo, ir de Bilbao a Madrid, que es una hora de vuelo, se traduce en unas dos horas y media tirando a tres. Por lo tanto, viendo que ir con una u otra compañía, en lo que a tiempos se refiere, es indiferente, yo me pregunto ¿Por qué con las Low-Cost (Ryanair e Easyjet por poner dos) salía ese trayecto por 60€ (directo ida y vuelta) y con las tradicionales (Air Europa, Vueling e Iberia) sale por 160€ (con escala a la ida y vuelta directa)?¿Qué características diferenciadoras me ofrecen las tradicionales a las baratas?

La respuesta, tras mucho viajar, es ninguna. No hay más distancia entre asientos, cosa que me hace gracia cuando veo en la televisión que los expertos recomiendan mover las piernas para que no sufras trombos en las piernas, parece que esos expertos hace mucho que no van en avión. Los precios de las comidas y su calidad son similares a las Low-Cost. El personal de cabina parece que te lee las advertencias de seguridad y noticias con desgana, cosa que en las baratas no ocurre ya que incluso bromean (con las advertencias de seguridad no, evidentemente) y te van informando de las ciudades que vas pasando. El caos a la hora de entrar y salir del avión es el mismo. En ninguna te ofrecen servicios para que se te haga más ameno el viaje (películas, documentales, series) salvo la revista patrocinada y el menú. Al menos en las Low-Cost, sabes a lo que vas.

Es normal que los viajeros en avión para ir a Madrid desde Bilbao se hayan visto reducidos en detrimento del tren o del autobús. Y es que en estos dos últimos tardas alrededor de cinco horas, te dejan en el centro de la ciudad, no tienes que pasar ninguna medida de seguridad, el precio de ida y vuelta en tren es 80€ y autobús oscila entre 55€ y 90€, en ambos te ofrecen películas y el espacio entre asientos es muchísimo más amplio (puedes hacer los ejercicios para evitar los trombos y todo). Con este artículo lo que pretendo es que dar un toque de atención a las compañías aéreas para que se den cuenta que deben de mejorar el servicio que se ofrece a los viajeros si no quieren perder todavía más cuota de mercado y que hagan algo para que al consumidor/pasajero/persona le de la sensación que pagar 160€ en vez de 60€ está justificado.

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